El marcaje de la piedra con láser es especialmente adecuado para determinados tipos de piedra, como los tipos más oscuros posibles y pulidos, como el granito, el mármol o el basalto. Cuanto más homogéneo y más fino tenga el grano la piedra, mejores resultados dará el grabado de ésta. Pero los cantos rodados también pueden ser bien mecanizados con láser gracias a su superficie lisa. Otro candidato ideal es el mármol blanco. En éste el láser puede producir un marcaje blanco continuo.
El marcaje por láser en la piedra es igual que "deslustrar " el material; no son posibles los grabados profundos ya que el rayo láser funde el material, por lo que hace que el resultado sea prácticamente imperceptible. Pueden producirse los mejores resultados en el marcaje de la piedra con superficies grandes o imagenes en escala de grises.